La actividad global del transporte y la logística crecerá un 4,1% en 2025 y un 3,7% en 2026, pero en Europa, este crecimiento será de la mitad: de un 2%. Son los datos del informe sobre la producción de este sector de la aseguradora Crédito y Caución. El crecimiento se asienta en la expansión manufacturera en América, Asia-Pacífico y Europa, así como en un aumento de la demanda de los consumidores. El riesgo de crédito del sector se sitúa en niveles elevados en España, así como en muchos otros países europeos: Alemania, Austria, Bélgica, Brasil, Canadá, Eslovaquia, Francia, Italia, Polonia, Portugal, Reino Unido, Suiza y Turquía.
Entre los subsectores, el transporte terrestre y el de almacenamiento son los segmentos que registrarán los peores resultados, con un 3,7%, mientras que la recuperación del transporte aéreo supondrá un cierto impulso, alcanzando el 6% de crecimiento a nivel global. Los precios del transporte marítimo en rutas clave han aumentado sustancialmente debido a los desafíos geopolíticos como la crisis del Mar Rojo, que han elevado los costes de explotación del sector. Al mismo tiempo, el transporte aéreo de mercancías está beneficiándose del aumento de la demanda y del creciente comercio electrónico.
La política arancelaria de Estados Unidos pone en riesgo dicho crecimiento. La Administración estadounidense ha encargado a su equipo económico planes para imponer aranceles recíprocos a todos los países que gravan las importaciones estadounidenses. Aunque el escenario aún es incierto, las posibles medidas de represalia por parte de los mercados afectados podrían impactar gravemente al dinamismo del sector, en particular del transporte marítimo. Junto a ello, existen otros riesgos como la volatilidad del precio del petróleo con un fuerte impacto en los márgenes de las empresas de transporte y logística en todos los segmentos.
Por lo que se refiere a la Unión Europea, Crédito y Caución prevé un crecimiento del sector del 2% en 2025, apoyado en el aumento del consumo de los hogares que repercutirá en un incremento del transporte marítimo. Por otra parte, las exportaciones experimentarán un modesto dinamismo para 2025 y 2026, en comparación con niveles históricos, ante los problemas de competitividad a los que se enfrentan actualmente los fabricantes. Otra de las debilidades del sector en la eurozona es el deterioro de las relaciones comerciales con Estados Unidos.