Un total de 700.000 furgonetas suspendieron sus inspecciones técnicas en su primera visita en 2023, lo que supone el 25% de los 2,7 millones de ITVs realizadas a furgonetas durante 2023. Pero es que, además, el 43% de las furgonetas que tenían la obligación de acudir a la inspección ni siquiera lo hizo, según datos de la asociación AECA-ITV proporcionados a Euromaster.
Los fallos en el alumbrado y la señalización son el defecto grave más frecuente en las inspecciones técnicas a furgonetas. Están presentes en casi un tercio de las veces que estos vehículos reprueban la ITV. Concretamente en el 31% de las ocasiones. Tras ellos, los defectos graves más comunes en las ITV de las furgonetas se localizan en los ejes, neumáticos y suspensiones (presente en el 27% de inspecciones negativas), seguido de las emisiones contaminantes (24%) y de los frenos (21% del total).
Absentismo
La razón de que tantas furgonetas no se presenten a las ITVs es que, tal y como señala AECA-ITV, en muchas ocasiones es más rentable pagar la multa por no llevar la ITV en regla que el coste de la reparación por los defectos que puedan salir en la inspección. Luego, son muchos los vehículos que pueden estar circulando con los fallos en el alumbrado y señalización, neumáticos o frenos, elementos clave en la seguridad vial.
Por todo ello, AECA-ITV recuerda las sanciones al respecto que contempla la ley en España. Así, circular con la ITV caducada acarrea una multa económica de 200 euros, mientras que si el vehículo circula con la ITV negativa o suspendida, la sanción asciende a 500 euros. Con pronto pago, ambas multas se quedan en la mitad.