El objetivo de reducir un 90% de las emisiones procedentes de todo tipo de transporte de aquí a 2050 no se puede conseguir con la tecnología actual. Así lo plasma el informe El futuro del transporte de mercancías. Evolución esperada de la tecnología del Clúster del Transporte en La Rioja, según recoge Europa Press. Una conclusión similar a la que habían apuntado otros estudios con anterioridad.
El informe desgrana la situación de los diferentes carburantes para el transporte de mercancías por carretera. El gas natural vehicular es considerado como un puente temporal a otras tecnologías menos contaminantes. No hay unanimidad, mientras algunos expertos la defienden como la única opción actualmente viable para reducir la contaminación en el transporte por carretera, otros creen que en realidad no es menos contaminante que el diésel.
La Unión Europea apuesta solo por los motores eléctricos y deja de apoyar incluso los basados en Gas natural vehicular. En España no hay ayudas para renovar flotas basadas en otras tecnologías que no sean la electrificación.
El informe apunta que el biogás puede ser una alternativa interesante, pero su producción deberá crecer muchísimo para asegurar el suministro, cuestión que si no sucede nos encontraremos utilizando gas de origen fósil.
La mayoría de los fabricantes de camiones no están desarrollando modelos basados en gas, lo que se está haciendo es adecuar los motores para que puedan circular con este combustible o por hibridación gas / diésel, pero no están trabajando en prototipos basados en estas tecnologías.
Dificultad de electrificación
Dentro de la electrificación, el hidrógeno se espera que pueda empezar a utilizarse a finales de esta década, pero no es una solución a corto plazo. La tecnología existente en estos momentos es útil para los transportes de última milla y para algunos recorridos de media distancia bien planificados, pero no son una alternativa para el transporte de larga distancia a corto plazo y no se espera que haya soluciones eficientes y a costes razonables antes de final de ésta década, a pesar de que 2025 será una fecha importante para ver ciertos avances.
En estos momentos los camiones basados en motores eléctricos presentan dificultades para su uso por su coste, por su autonomía, por su capacidad de carga y por la falta de puntos de repostaje.